A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir
la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que
crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el
campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una
nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando
miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba
muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura.
Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos
pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto,
nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes
(semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una
cosecha espiritual abundante.

Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.