16 de febrero del 2024
Lucas 10:25-37
DESPRECIO: SEMILLAS DE COMPASIÓN
“¿Cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contestó: -El que tuvo compasión de él”. Lucas 10:36-37
En la parábola del buen samaritano, Jesús ofrece pocos detalles sobre la identidad de la víctima. Esta persona es simplemente un viajero que fue despojado, golpeado y dejado por muerto. A la pregunta: “¿Quién es mi prójimo?”, Jesús señala que nuestro vecino no necesariamente puede ser alguien que vive cerca de nosotros, trabaja junto a nosotros, o con quien vamos a la misma iglesia. Nuestro prójimo no es necesariamente alguien que tiene la misma cultura, costumbre, o convicciones. Por el contrario, nuestro prójimo es alguien en necesidad que podemos encontrar en el camino. Es común que miremos con desprecio al rechazado, culpemos a la víctima, y menospreciemos a los que son diferentes a nosotros. Los miramos y pensamos: “¿Qué te pasa? ¿Por qué eres tan raro?”. Tenemos prejuicios de las personas basándonos en la raza, edad, sexo o nivel económico, sin conocer verdaderamente el interior de esa persona. Eso es lo que la Biblia llama desprecio, la desvalorización de los que son diferentes. En su parábola, Jesús también usa a un individuo despreciado por los judíos para mostrarles lo que es la verdadera compasión. De esta manera Jesús nos dice: “Toda persona está hecha a mi imagen. Cada uno es valioso para mí, y por lo tanto debe ser valorado por ti”. Pide a Dios que te ayude a mostrar su compasión a alguien en necesidad hoy.
Señor Jesús, llena mi corazón con misericordia hacia los más desfavorecidos, y mueve mis manos para ayudar en lo que sea capaz. Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.