17 de febrero del 2024
Juan 8:31-36
ADICCIÓN: SEMILLAS DE LIBERTAD
“Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán verdaderamente libres”. Juan 8:36
La adicción es un problema tan común hoy en día que mucha gente lo ve ya como algo normal. Pero, ¡cuidado! Las adicciones pueden comenzar de forma inocente, pero pronto llegan a ser destructivas. Lo que al principio parece ser divertido y agradable, llega a ser doloroso y nocivo. Jesús entiende el corazón del hombre mejor que nadie. Él comprende que todos tenemos tendencias adictivas dentro de nosotros. Nuestra tendencia natural es ser atraídos al engaño antes que a la verdad, hacia la oscuridad antes que a la luz, hacia la esclavitud antes que a la libertad. En Juan 8:34 Jesús dice que todos somos esclavos del pecado, esclavos de un poder maligno que actúa en nuestro interior. Este poder engaña y destruye. La frase predilecta de los adictos es la misma: “Si yo quiero, puedo parar en cualquier momento”. Pero ahí está el engaño. No podemos librarnos del poder de hábitos y deseos pecaminosos por nuestra propia cuenta. Nosotros no controlamos al pecado, el pecado nos controla a nosotros. Es por eso que la Biblia lo llama esclavitud. Jesús tiene el poder de romper el dominio del pecado en nuestras vidas. Él tiene la llave para abrir la puerta de la prisión y hacernos libres. La única manera en que podemos vencer ese control es entregando nuestra vida a Él. Solo cuando él tenga el timón de nuestro corazón seremos verdaderamente libres.
Señor, tú has dicho que la verdad nos hará libres. Al reclamar tú verdad y ceder todo el control a ti, líbrame de los pecados que me esclavizan. En tu nombre oro, amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.