09 de febrero del 2024
Eclesiastés 2:1-11
ABURRIMIENTO: SEMILLAS DE VALOR
“Me puse luego a considerar mis propias obras y el trabajo que me había costado realizarlas, y me di cuenta de que todo era vana ilusión, un querer atrapar el viento”. Eclesiastés 2:11
Hoy día el aburrimiento es un malestar bastante común. Es esa sensación de inquietud interior y de vacío que nos lleva a preguntarnos: “¿qué de bueno hay en todo esto?”. No nos gusta estar aburridos. Intentamos cualquier cosa para vencer esa sensación. Algunos van en busca de emociones extremas. Otros usan tácticas de escape como el alcohol, la televisión, el sexo o las drogas. Pero ninguna de estas actividades satisface. Al final, siempre hay un vacío en la vida cuando nos encontramos lejos de la presencia de Dios y de su propósito. Y esta es la clave para expulsar la maleza obstinada del aburrimiento: escoger vivir para Dios antes que para nosotros mismos. Si nuestras vidas están arraigadas en Dios, disfrutaremos del gozo y la satisfacción. En Juan 10:10 Jesús nos promete lo siguiente: “Yo he venido para que [mis seguidores] tengan vida y para que la tengan en abundancia”. La intención de Jesús es darnos una vida abundante, satisfactoria y libre. Pero no podemos recibir este don si Dios no ocupa el primer lugar en nuestros corazones. Cuando seguimos nuestros propios planes y propósitos, nuestro impacto en este mundo será limitado. Pero cuando seguimos los planes y propósitos de Dios, nuestra vida puede tener un valor duradero. ¿No es eso lo que realmente deseamos lograr? Que nuestras vidas hagan realmente una diferencia.
Señor, ayúdame a vencer el aburrimiento. Ayúdame a descubrir tu presencia y llevar a cabo tus propósitos. En el nombre de Jesús, Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.