Génesis 4:8-12
FRENTE A FRENTE
“El Señor le dijo: ¿Por qué has hecho esto?”.
Génesis 4:10
¿Cuántas veces ha hecho algo en lo oculto para obtener un beneficio o, simplemente, para descargar su enojo? Desde pequeños aprendemos a encubrir nuestras faltas con el fin de evitar el castigo, pero a medida que crecemos, los riesgos son mayores. A veces, aun sabiéndolo, pensamos que vale la pena cometer la falta y exponernos a ser descubiertos. Los noticieros están llenos de casos de gente que parecía honorable, pero que tomaron la decisión de inmiscuirse en una actividad ilegal, y ahora están pagando el precio.
Cuando Caín le quitó la vida a su hermano, ni siquiera le pasó por la mente que tendría que rendir cuentas a Dios por esta acción. No había aun policías, investigadores, ni cortes, pero Dios lo busca y entabla un diálogo con él para que exponga sus motivos. Pero, al igual que su padre al momento de la caída, Caín intenta evadir su responsabilidad. Por eso, no nos resulta extraño que tanta gente se declare inocente aun cuando todas las evidencias apunten a su culpabilidad.
Este caso es un recordatorio oportuno para todos nosotros. No importa qué tanto puedas evadir la justicia terrenal, un día estarás ante el tribunal de Dios, y él te pedirá cuentas de tu comportamiento. Por eso es bueno que el Señor nos confronte ahora, en vida, y podamos así abrazarnos a su misericordia. No dejes pasar otro día sin disfrutar de su gracia y bendición.
Permite bendito Dios, que haga todo aquello que sea agradable a ti, que asuma la responsabilidad de mis actos y acepte con gusto tu reprensión. Por el amor de Cristo, Amén.