Génesis 49: 1-33
EL PADRE NOS CONOCE
“Jacob llamó a sus hijos y les dijo: «Acérquense y les diré lo que les va a pasar en el futuro»”.
Génesis 49:1
Cada año, a través de la televisión o el internet, sabemos de personas que se dedican a la adivinación y afirman predecir cómo le irá a personajes famosos. Todavía es posible encontrar en las calles a personas que ofrecen sus servicios de adivinar el futuro, leyendo la palma de la mano. Dios, sin embargo, prohíbe estas cosas, por una simple razón: son simple charlatanería. Lo que sí se puede, es que a través de los avances de la computación se obtenga una visión del impacto que generará sobre la población o los recursos naturales, por ejemplo, la construcción de una industria. Es por eso que se hace una simulación de lo que pasaría si hubiera un accidente en esa industria.
Imagine lo que habrán pensado los hijos de Jacob, cuando los llama para decirles el futuro que espera a cada uno. El capítulo 49 del libro de Génesis muestra cómo Jacob va describiendo la personalidad de cada uno de sus hijos, lo bueno y lo malo. Vemos cómo le dice a Rubén: “eres el primero en honor y en poder, pero ya no serás el primero, porque eres como un torrente incontenible”.
Jacob no era adivino, sino un padre que conocía perfectamente el temperamento, las cualidades, defectos, virtudes, errores y experiencias de sus hijos. Pero también, como un hombre de Dios, puede decir a sus hijos cuál es el futuro que les espera.
Señor Jesús, danos la oportunidad de seguir conociendo a nuestros hijos, guiarlos por tu camino y en su momento, ayudarlos a construir su futuro. Amén.