29 de enero del 2024
Génesis 48: 11-19
PERPETUAR LA IDENTIDAD
“Que por medio de ellos se recuerde mi nombre y el nombre de mis padres Abraham e Issac”. Génesis 48:16
Existe todavía la costumbre de que la gente repita en sus hijos su nombre, el de sus padres o de algún otro antepasado; otros se alegran cuando los hijos varones tienen hijos, porque el apellido de los antepasados paternos se conservará, aunque cuando son hijos de las hijas el primer apellido que llevarán es del esposo y de sus antepasados. En el pasaje, encontramos que Jacob recomienda que sus nietos tengan descendencia. Él le dice a su hijo José que es importante que su nombre perdure a través de ellos. Es indudable que los padres siempre están a gusto con sus nombres y con su identidad. Algunos, hacen su árbol genealógico donde colocan de donde provienen y cuál es la descendencia. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, y es esa la identidad de la cual debemos sentirnos a gusto y mantenerla vigente donde quiera que estemos. Mas que identificarnos por nuestro apellido o pedigrí, lo importante es que nos identifiquemos como personas que tenemos un Padre celestial que nos ha dado la oportunidad de ser sus hijos. La invitación es que nuestros hijos y nietos también reconozcan que tenemos un Padre en común.
Señor Jesucristo, permite que esa identidad sea por todos los tiempos. Amén.
La Biblia comienza con el relato de la creación, y, de igual modo, el Credo de los Apóstoles inicia con la afirmación: “Creo en Dios Padre Todopoderoso”. Dios mismo dijo de su obra que “Todo lo que había hecho era bueno en gran manera”. Aunque muchas veces tendemos a menospreciar esta creación, ésa no es la enseñanza bíblica en ningún momento. Sin embargo, sí tenemos que reconocer que vivimos en un mundo bajo los efectos del pecado. Y aun así, nuestra vida cotidiana debe estar marcada por el reconocimiento de que esas actividades también le importan a Dios. Aun si la tierra no responde a nuestros esfuerzos como era originalmente el diseño divino, nosotros estamos llamados a reflejar nuestra preocupación por darle la gloria a Dios en donde quiera que nos desenvolvamos. El devocional de este mes busca mostrarnos la forma en que los primeros pobladores de nuestro planeta lidiaron con esas dificultades, y aun así, encontraron maneras de relacionar sus actividades diarias con su servicio a Dios. Por eso, esperamos que al final usted pueda decir: ¡Qué hermoso es vivir en este mundo que Dios ha creado aun con todas sus dificultades!
Samuel Olán Pérez
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales.