Génesis 48: 11-19
PERPETUAR LA IDENTIDAD
“Que por medio de ellos se recuerde mi nombre y el nombre de mis padres Abraham e Issac”.
Génesis 48:16
Existe todavía la costumbre de que la gente repita en sus hijos su nombre, el de sus padres o de algún otro antepasado; otros se alegran cuando los hijos varones tienen hijos, porque el apellido de los antepasados paternos se conservará, aunque cuando son hijos de las hijas el primer apellido que llevarán es del esposo y de sus antepasados.
En el pasaje, encontramos que Jacob recomienda que sus nietos tengan descendencia. Él le dice a su hijo José que es importante que su nombre perdure a través de ellos. Es indudable que los padres siempre están a gusto con sus nombres y con su identidad. Algunos, hacen su árbol genealógico donde colocan de donde provienen y cuál es la descendencia.
Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, y es esa la identidad de la cual debemos sentirnos a gusto y mantenerla vigente donde quiera que estemos. Mas que identificarnos por nuestro apellido o pedigrí, lo importante es que nos identifiquemos como personas que tenemos un Padre celestial que nos ha dado la oportunidad de ser sus hijos. La invitación es que nuestros hijos y nietos también reconozcan que tenemos un Padre en común.
Señor Jesucristo, permite que esa identidad sea por todos los tiempos. Amén.