Génesis 35:16-20
LUGAR DE DOLOR
“Así murió Raquel, y fue enterrada en el camino de Efrata, la cual es Belén”.
Génesis 35:19
La primera vez que se menciona a Belén en la Biblia es en el libro de Génesis. Es cerca de allí que Raquel, la esposa del patriarca Jacob muere mientras da a luz a su hijo Benjamín. Es cerca de Belén donde Raquel es enterrada. Belén significa literalmente “casa del pan”, pero, para Jacob, la ciudad no hace honor a su nombre. Belén es una casa llena de vacío, dolor y muerte.
A pesar de los matices románticos que el nombre lleva para nosotros durante la temporada navideña, en las Escrituras, Belén no representa un paraíso utópico. Se asocia con el dolor, incluso la desesperanza. Belén es una señal viviente de que el camino del Salvador no será el camino de la gloria, sino el camino del sufrimiento.
¿Sabía que todavía existen cristianos en esta ciudad? La vida no es fácil para ellos debido a sus convicciones religiosas. En el conflicto en el Medio Oriente ellos se encuentran en medio del fuego cruzado entre musulmanes y judíos. Pero estos creyentes palestinos afirman que el Cristo que nació en su ciudad natal vino a reconciliar a todos aquellos cuyas divisiones parecen insuperables. Para los conflictos de este mundo, así como para los conflictos personales de nuestras propias vidas, Jesús es nuestra verdadera esperanza de sanidad. Él es el pan de vida, que alimenta nuestras vidas.
Señor, las lágrimas de Jacob sobre la tumba de Raquel, son también nuestras lágrimas. Ven entre nosotros con tu gracia sanadora y derriba los muros de división. En Cristo, Amén.