19 de diciembre del 2023
Génesis 35:16-20
LUGAR DE DOLOR
“Así murió Raquel, y fue enterrada en el camino de Efrata, la cual es Belén”. Génesis 35:19
La primera vez que se menciona a Belén en la Biblia es en el libro de Génesis. Es cerca de allí que Raquel, la esposa del patriarca Jacob muere mientras da a luz a su hijo Benjamín. Es cerca de Belén donde Raquel es enterrada. Belén significa literalmente “casa del pan”, pero, para Jacob, la ciudad no hace honor a su nombre. Belén es una casa llena de vacío, dolor y muerte. A pesar de los matices románticos que el nombre lleva para nosotros durante la temporada navideña, en las Escrituras, Belén no representa un paraíso utópico. Se asocia con el dolor, incluso la desesperanza. Belén es una señal viviente de que el camino del Salvador no será el camino de la gloria, sino el camino del sufrimiento. ¿Sabía que todavía existen cristianos en esta ciudad? La vida no es fácil para ellos debido a sus convicciones religiosas. En el conflicto en el Medio Oriente ellos se encuentran en medio del fuego cruzado entre musulmanes y judíos. Pero estos creyentes palestinos afirman que el Cristo que nació en su ciudad natal vino a reconciliar a todos aquellos cuyas divisiones parecen insuperables. Para los conflictos de este mundo, así como para los conflictos personales de nuestras propias vidas, Jesús es nuestra verdadera esperanza de sanidad. Él es el pan de vida, que alimenta nuestras vidas.
Señor, las lágrimas de Jacob sobre la tumba de Raquel, son también nuestras lágrimas. Ven entre nosotros con tu gracia sanadora y derriba los muros de división. En Cristo, Amén.
En nuestra cultura el trasfondo bíblico de la Navidad ha ido decreciendo. En su lugar, mucha gente la describe como una fiesta en la que ni siquiera mencionan a Jesucristo. Una revista dice que es el “aniversario de nuestro propio nacimiento como personas plenas, con valores, conciencia, capacidad de reconocer los errores, descubrir los miedos, motivarnos y emprender nuevos sueños”. Y los propios cristianos no estamos lejos de adoptar un punto de vista romántico y acaramelado de este acontecimiento. No cabe duda que la venida de Cristo a este mundo es motivo de gran alegría. Él es quien es capaz de traer paz y plenitud a la vida de la gente. Y no debemos avergonzarnos por disfrutar de una celebración como ésta. Pero, a veces olvidamos que este acontecimiento ocurre entre situaciones escabrosas, momentos dolorosos y decisiones difíciles para los protagonistas. Muchas de las cosas que ellos vivieron hubieran escandalizado incluso a la sociedad más permisiva de nuestro tiempo. Necesitamos un punto equilibrado de la Navidad que nos permita alcanzar un compromiso más radical con Jesucristo. Esperamos que este devocional permita ver ese otro lado de la Navidad que a veces pasa desapercibido.
Robert Heerspink
Fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.