06 de mayo del 2023
Apocalipsis 1:1-8
FELICIDAD POR LO QUE SOMOS
“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”.Apocalipsis 1:3
¿Ha tenido la oportunidad de leer alguna vez el libro de Apocalipsis? No es un libro de fácil lectura, aunque mucha gente se siente atraída por los personajes siniestros y eventos asombrosos que aparecen en sus páginas. Al enfocarse en cosas como la bestia o la guerra de Armagedón es entendible que genere algo de temor e incertidumbre en el corazón de muchos. Pero son los primeros versículos del libro los que nos dan la pauta para cómo leerlo. Después de una breve introducción, el autor abre su mensaje a los lectores con la palabra “dichoso” o “bienaventurado”. Y esto no es algo casual, pues a lo largo del libro se encuentran dispersas siete bienaventuranzas en total. No debe extrañarnos de un libro que es la revelación de Jesús, quien solía hacer uso de este lenguaje. Y la felicidad para él no es una cuestión de deseos piadosos o sueños fantasiosos. Somos la iglesia del Señor, y cómo los versículos siguientes indican, este libro ha sido escrito para quienes forman parte del pueblo de Dios. Como tal, recibimos no solo el libro de Apocalipsis, sino toda la Biblia como una carta dirigida por Dios a su pueblo. ¿Qué busca con esta última revelación en particular? Que la iglesia, la esposa del Cordero, esté preparada para el encuentro final con su Salvador y Señor. Y parte importante de esa preparación está en leer, escuchar y guardar su Palabra.
Padre Eterno, la felicidad más grande es formar parte de tu pueblo, y estar preparados para el encuentro glorioso con nuestro Señor. En el nombre de Jesús, amén.
¿Eres una persona alegre? ¿Eres una persona feliz? El gozo es un mandato de Dios. La Biblia dice: “Alégrense siempre en el Señor. Se lo repito: ¡Alégrense!”. Incluso el ateo puede ser feliz cuando todo va bien. Pero puedes estar alegre a pesar de las luchas de la vida. Eso es porque la verdadera alegría no es solo la presencia de cosas buenas o la ausencia de problemas. La verdadera alegría es una persona. La verdadera felicidad solo se encuentra en Jesús. Mucha gente usa cualquier pretexto para festejar en una forma que, en lugar de darle la verdadera felicidad, arruina su vida. Fiestas con alcohol, sexo y baile son solo formas en que intentamos llenar un vacío que solo se puede llenar con Dios. La verdadera fiesta es la que ofrece Cristo porque continúa en el cielo, es eterna. Por eso deseo que cada día de este mes recuerdes que es posible ser feliz, independientemente de las circunstancias. Dios está íntimamente comprometido con tu felicidad. Búscalo y aprovéchalo en el nombre de Jesús. Feliz siembra para ti. Y que la cosecha sea abundante, para la gloria del Señor.
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes Viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.