05 de febrero del 2023
Isaías 2:1-5
¿DÓNDE ESTÁN LOS CRISTIANOS?
“En los últimos tiempos quedará afirmado el monte donde se halla el templo del Señor… Todas las naciones vendrán a él”. Isaías 2:2
“Todas las naciones” es una de mis frases favoritas de la Biblia. Cuando Dios estableció un puente en nuestro mundo caído al comenzar una pequeña nación llamada Israel, Él estaba ya pensando en grande. El plan de Dios era alcanzar, a través de Israel, a todas las naciones. Hoy, más que nunca, el propósito de Dios se está cumpliendo. Cada domingo en Kenia, se congrega más gente en algunas iglesias que en la mayoría de los países de Europa. El número de cristianos practicantes en China ha sobrepasado el número de congregantes de toda Europa. La promesa de Dios de alcanzar los fines de la tierra con el evangelio se está cumpliendo (Hechos 1:8). Todas las naciones están fluyendo hacia el templo del monte de Dios, no a través de un peregrinaje a un templo físico en Jerusalén, sino por venir a Jesús, quién cumple el significado más profundo del templo: la presencia de Dios entre nosotros. Desafortunadamente muchos no hemos estado a la par con lo que Dios está haciendo para cumplir sus planes globales. A veces creemos que la iglesia es fuerte en Europa y Norteamérica, pero en su infancia en el resto del mundo. La verdad es distinta. Alabemos a Dios por lo que Él está haciendo en el mundo y porque a pesar de la adversidad podemos experimentar comunión con hermanos creyentes de diferentes culturas y naciones.
Señor, tú estás haciendo cosas maravillosas en el mundo. Ayúdenos a involucrarnos en tu asombrosa obra de traer a las naciones a Cristo. En Jesús, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.