Isaías 9:4-7
LA GUERRA ABRE CAMINO A LA PAZ
“Porque nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo, al cual se le ha concedido el poder de gobernar”.Isaías 9:6
¿Has oído la historia de Gedeón y el día de la derrota de Madián? Dios usó a su siervo Gedeón para derrotar a miles de madianitas, con tan solo unos cientos de israelitas. Los hombres de Gedeón ni siquiera tuvieron que pelear. El Señor confundió y aterrorizó a los enemigos. Ellos colapsaron en su propio campo y huyeron.
Isaías hace memoria de este importante evento para mostrarnos que el reino de Dios es diferente a los reinos humanos. El reino de su hijo Emanuel no necesita nuestras armas para expandirse en el mundo. Emanuel no depende de las tácticas militares para extender su reino. De hecho, escribe Isaías: “Las botas que hacían resonar los soldados y los vestidos manchados de sangre serán quemados, destruidos por el fuego”. ¿Por qué? Debido al modo de operación del Rey Divino. Emanuel conquista al entregarse a sí mismo. Y aún, al hacer esto, él sigue siendo “Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.
Todos los que son hijos de Dios llegan a entender esta dinámica misteriosa del reino de Cristo. Ellos saben que el reino crece a través del sacrificio que sigue el ejemplo de Jesucristo. El poder del amor puede derrotar el peor de los males. ¿Puedes identificar hoy una manera concreta en la cual puedes mostrar ese sacrificio? Si es así, tú puedes estar seguro que tu servicio será bendecido por el Hijo de Dios.