19 de febrero del 2023
Miqueas 6:1-8
PARA GENTE QUE CAMINA
“Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno… andar humildemente con tu Dios”.Miqueas 6:8 (LBLA)
Aun cuando vivimos en una civilización sobre ruedas, debemos caminar con Dios. Un buen acondicionamiento espiritual demanda caminar cerca de Dios. Nuestra alma no puede existir sin este ejercicio. Miles de gentes mueren cada año en las carreteras y algunos quedan lisiados para toda la vida. Así como los vehículos pueden ayudarnos a una mejor movilidad, también pueden resultar en nuestra propia destrucción. Esto no es de extrañar en una cultura que ha dejado de caminar con Dios. No es culpa del automóvil, sino de la persona que lo maneja, y de una civilización que se dirige a la destrucción sin quedar satisfecha. La gente maneja sus vidas en la forma que lo hacen con sus carros. Si la gente no lleva a Dios con ellos a donde quiera que vayan, la vida puede llegar a ser muy peligrosa. Y ellos nunca encontrarán la verdadera paz, ni en su corazón ni en su mundo. Dios nos llama a caminar humildemente con él. ¡Qué privilegio para nosotros! Criaturas pecaminosas caminando con un Dios santo. De hecho, él ha descendido en la persona de su Hijo para caminar con nosotros a lo largo de nuestra vida, en nuestro peregrinaje al cielo. Pasar tiempo con Dios en la lectura de la Biblia y la oración es un buen comienzo en este peregrinaje de fe. Y para aquellos que ya están caminando con Dios siempre hay algo nuevo que aprender.
Oh, Dios, permíteme caminar contigo sabiendo que tú provees la paz verdadera a nuestras vidas. En Jesucristo, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.