2 Timoteo 3:10-17
EL COSTO DE LA SANTIDAD
“Es cierto que todos los que quieren llevar una vida piadosa en unión con Cristo Jesús sufrirán persecución”.2 Timoteo 3:12
Un pastor visitaba una iglesia en Indonesia y quedó sorprendido cuando hombres uniformados, con guantes blancos, le indicaron el lugar dónde estacionarse. Aunque en los Estados Unidos, su lugar de origen, también hay quienes lo hacen, nunca van vestidos en forma tan elegante. Cuando la semana siguiente le ocurrió lo mismo en otra iglesia, se le ocurrió preguntar al pastor -“¿Quiénes son esas personas tan atentas?”. -“Son policías” -le contestó el pastor.
Indonesia no es el país más peligroso para confesar a Cristo. Pero en los últimos años, cientos de iglesias han sido totalmente quemadas. Para algunos de nosotros, la persecución de la iglesia es solo un capítulo de la historia. Pero para los cristianos en Indonesia y en otros lugares, la amenaza de la persecución es parte de su obediencia diaria a Jesús.
Aunque a nosotros esto nos tome por sorpresa, a Pablo no. Él consideraba la persecución una consecuencia natural de vivir para Cristo. Seguir a Jesucristo y vivir para él tiene su precio. Como cristianos, hemos dejado atrás una vida centrada en los moldes del mundo para encontrar nuestro punto de referencia en la santidad de Cristo. Y nosotros vivimos valientemente ese compromiso, independientemente del costo. Esto me hace preguntarme ¿por qué donde vivo no hay más persecución a causa de la fe?