11 de febrero del 2023
Efesios 6:10-20
EN LAS FRONTERAS DEL REINO
“Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo...”Efesios 6:12
Hay un tipo de combate oculto hoy del que no éramos conscientes hace unos años, la guerra cibernética. Esta guerra se pelea detrás de una computadora, hackeando páginas web importantes para la seguridad nacional, con la intención de destruir componentes importantes de la infraestructura de un país. Otro tipo de guerra que no siempre somos capaces de observar, es tan antigua como la historia humana. Es la batalla entre el reino de luz y el reino de las tinieblas. Nosotros entramos en esta batalla al proclamar las buenas nuevas de Jesucristo. A menudo el choque violento entre estos reinos es más evidente en lugares del mundo donde el evangelio está llegando por primera vez. Se escuchan noticias de creyentes en África y Asia que hablan de exorcismos demoníacos. No se pone en duda esos informes. Es lo que se esperaría escuchar de las líneas al frente de batalla contra Satanás y sus huestes demoníacas. Esto me hace más consciente de la guerra espiritual que sucede en mi lugar, cuando el diablo es forzado a huir. A él le gusta pasar desapercibido y desatar una especie de guerrilla. De hecho, Pablo dice que la estrategia del diablo es disfrazarse como un ángel de luz (2 Corintios 11:14). Pero, su identidad y propósito siguen siendo el de un león rugiente buscando a quién devorar (1 Pedro 5:8).
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.