06 de enero del 2023
Génesis 9:8-17
NO ESTAMOS SOLOS
“Miren, yo voy a establecer mi alianza con ustedes y con sus descendientes, y con todos los animales…”.Génesis 9:9, 10
No es la magnitud de la crisis lo que cuenta; es más bien la actitud con la que se enfrenta. Muchas veces es difícil predecir la pérdida de un ser querido, un descalabro en los negocios o un despido en el trabajo. Cuando cosas así suceden, hay quienes tienden a hundirse y a tomar decisiones trágicas. Sin embargo, también hay quienes pueden encontrar en medio del dolor y la desgracia, las fuerzas y los recursos para salir adelante. Después que la familia de Noé salió del arca, no debió pasar mucho tiempo para que se dieran cuenta del desafío que tenían por delante. Había que edificar las viviendas, cultivar los campos, y, con el tiempo, reconstruir las granjas y todo lo necesario para la subsistencia. Esto es algo que podía desanimarlos, si no es porque ellos sabían algo que usted no debe olvidar: no estaban solos. Dios estaba de su parte. Dios está comprometido con su creación. Él no permitirá que sus planes sean trastocados, y como garantía establece un pacto de amor para que la vida natural continúe sobre la tierra. Cada vez que Dios ve el arco iris, la señal de ese pacto, no en las pancartas o en la ropa, sino en el cielo, él recuerda la fidelidad a este orden creado para que la vida pueda proseguir. Es esa estabilidad del orden natural que permite que, en su debido tiempo, el Hijo de Dios venga a redimir a la humanidad.
Amado Señor, ayúdanos a ser humildes y buscar tu dirección cuando nos encontremos en diversas crisis. En Jesús, Amén.
Un nuevo año comienza y, después dos años aciagos, tenemos la esperanza de que éste será mejor. Pero no siempre sucede así. No sabemos que giros dará la política internacional. No sabemos en que terminará la crisis inflacionaria. Pero hay algo que sí sabemos: “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”. Esta es una lección recurrente para el pueblo de Dios. La historia que leemos en el libro de Génesis resuena con ese mensaje. Allí vemos como un mundo perfecto, dio lugar al pecado, la violencia, las relaciones rotas, en fin, a la experiencia de vivir en un mundo caído. Pero es alentador ver la manera en que aun en familias imper- fectas, Dios fue dirigiendo sus vidas para cumplir sus propósitos. Y el libro termina con la historia de un personaje que testifica de la manera que Dios actúa en medio de nuestros peores actos. Así que, ánimo. Dios no ha terminado con nosotros. Y si él es con nosotros, podemos esperar cosas buenas aun en medio de circunstancias adversas.
Salomón Medina
Salvadoreño, ha contribuido al desarrollo holístico de ministerios desde la niñez, adolescencia, juventud, personas con discapacidad, sobrevivientes de la guerra civil y personas en comunidades de alto riesgo, además coordina actualmente el proyecto “Alternativas a la violencia”