04 de enero del 2023
Génesis 7:1-24
FAMILIA EN CUARENTENA
“Cuarenta días y cuarenta noches estuvo lloviendo sobre la tierra”.Génesis 7:12
El regreso de Jesús será como en los días de Noé (Mat. 24:37-39) nos dicen los evangelios. Tomará por sorpresa a mucha gente distraída en asuntos temporales, con poco lugar para meditar en su destino eterno. Tal vez piense que eso no puede pasarle a usted, pero si el relato del diluvio nos sirve de lección, solo una familia, la de Noé, estaba preparada. Parece increíble que solo una familia estuviera alejada de la violencia y la autodestrucción. El resto de la gente estaba ajena a la crisis que se avecinaba y hasta se burlaba del pregonero que Dios usó para advertirles. El monumental proyecto del arca les parecía quijotesco, pero Noé y su familia escogieron seguir las instrucciones de Dios. Y es a través de esta familia que Dios preserva la vida humana en la tierra, al igual que a los animales salvajes y domésticos. Debe ser difícil vivir en un ambiente rodeado de tanta maldad, egoísmo y muerte. ¿Le desconcierta vivir en una familia disfuncional, en un ambiente de trabajo tóxico, o el avance de la maldad en nuestros sistemas legales? Usted puede marcar una diferencia. Cristo establece su iglesia para que, como el arca del pasado, quienes entren en ella por la fe en Jesús, sean salvos de la ira venidera. Y quienes entran en ella, no deben de cesar de anunciar que cuando Cristo vuelva la justicia correrá como impetuoso arroyo.
Amado Señor, ayúdame a pregonar y ejemplificar tu justicia a este mundo en decadencia. En Jesús oramos, Amén.
Un nuevo año comienza y, después dos años aciagos, tenemos la esperanza de que éste será mejor. Pero no siempre sucede así. No sabemos que giros dará la política internacional. No sabemos en que terminará la crisis inflacionaria. Pero hay algo que sí sabemos: “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”. Esta es una lección recurrente para el pueblo de Dios. La historia que leemos en el libro de Génesis resuena con ese mensaje. Allí vemos como un mundo perfecto, dio lugar al pecado, la violencia, las relaciones rotas, en fin, a la experiencia de vivir en un mundo caído. Pero es alentador ver la manera en que aun en familias imper- fectas, Dios fue dirigiendo sus vidas para cumplir sus propósitos. Y el libro termina con la historia de un personaje que testifica de la manera que Dios actúa en medio de nuestros peores actos. Así que, ánimo. Dios no ha terminado con nosotros. Y si él es con nosotros, podemos esperar cosas buenas aun en medio de circunstancias adversas.
Salomón Medina
Salvadoreño, ha contribuido al desarrollo holístico de ministerios desde la niñez, adolescencia, juventud, personas con discapacidad, sobrevivientes de la guerra civil y personas en comunidades de alto riesgo, además coordina actualmente el proyecto “Alternativas a la violencia”