02 de enero del 2023
Génesis 3:1-12
ESCUCHE LA VOZ DE DIOS
“Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría”. Génesis 3:6
¡Cuidado con lo que comes! Aunque tal vez, ya entrado el año, la advertencia llegue un poco tarde. La época decembrina, entre fiestas y banquetes, es una invitación al descuido y al exceso. A veces el desenfreno puede resultar costoso, pero no tanto como la primera comida de la que habla la Biblia. El irresistible deseo de ser como Dios llevó a la primera pareja a comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Valía la pena realmente correr semejante riesgo? ¿No tenían suficiente con las bendiciones que Dios les había dado? Son cosas que a veces no nos ponemos a pensar en el momento de la tentación. Llegar a ser como Dios sonaba prometedor, pero, en cambio, trajo terribles consecuencias. Afectó todas las relaciones del ser humano: nuestra relación con Dios, con nosotros mismos, con el prójimo y con la naturaleza. Para quienes desean comenzar un nuevo año con el pie derecho, el relato de la caída les sirve de lección. De seguro va a escuchar muchas voces que le tientan a desconfiar de Dios o a sentirse insatisfecho con lo que él le ha dado. No les ponga atención. No se deje llevar por sus deseos egoístas, menos en momentos de angustia y temor. Escuche la voz de Dios. Obedezca su Palabra y confíe en sus promesas. ¡Que este año nuevo, su Palabra sea una lámpara a sus pies y una lumbrera a su camino!
Amado Señor, danos de tu sabiduría para comprender tus ordenanzas y voluntad para vivir cada día en ellas. En el nombre de Jesús, amén.
Un nuevo año comienza y, después dos años aciagos, tenemos la esperanza de que éste será mejor. Pero no siempre sucede así. No sabemos que giros dará la política internacional. No sabemos en que terminará la crisis inflacionaria. Pero hay algo que sí sabemos: “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”. Esta es una lección recurrente para el pueblo de Dios. La historia que leemos en el libro de Génesis resuena con ese mensaje. Allí vemos como un mundo perfecto, dio lugar al pecado, la violencia, las relaciones rotas, en fin, a la experiencia de vivir en un mundo caído. Pero es alentador ver la manera en que aun en familias imper- fectas, Dios fue dirigiendo sus vidas para cumplir sus propósitos. Y el libro termina con la historia de un personaje que testifica de la manera que Dios actúa en medio de nuestros peores actos. Así que, ánimo. Dios no ha terminado con nosotros. Y si él es con nosotros, podemos esperar cosas buenas aun en medio de circunstancias adversas.
Salomón Medina
Salvadoreño, ha contribuido al desarrollo holístico de ministerios desde la niñez, adolescencia, juventud, personas con discapacidad, sobrevivientes de la guerra civil y personas en comunidades de alto riesgo, además coordina actualmente el proyecto “Alternativas a la violencia”