1 Timoteo 1:12-17
¿QUIÉN SIGUE?
“Esto es muy cierto, y todos deben creerlo: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.
1 Timoteo 1:15
No hay clase premier para ir al cielo. Si alguna vez se ha sentido menos por tener que hacer filas, o por no poder viajar en primera clase, o simplemente por no poder pagar por un boleto para algún evento, ése no es el caso en el reino de Dios. El camino es estrecho, es cierto, pero nunca se nos dice que esté sobresaturado, o que se encuentre cerrado al tráfico.
Para aquellos que quieren estar en paz con Dios esta frase resume algo que necesitan saber: Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores. ¿Se da cuenta? No vino a salvar a los que se portan bien. No vino a salvar a los que hacen su mejor esfuerzo. No vino para hacer sentir bien a los que se solo buscan tranquilidad emocional. Él vino a salvar a los pecadores.
Pablo lo entendió a tiempo. Él vivió intentando hacer los puntos suficientes para merecer el cielo hasta que encontró a Cristo. ¿Cuál es la única esperanza para el ser humano? Reconocer que somos pecadores y que necesitamos de Cristo. Por eso Pablo no se contenta simplemente con llamarse un pecador. No. Él se identifica como el primero de los pecadores. Él se da cuenta que a menos que se ponga en la fila, que entre por la puerta estrecha, no hay esperanza para nadie. Y esa es la única forma en la que usted también puede experimentar la reconciliación con Dios, y disfrutar de la vida eterna que él le ofrece.
Padre, gracias por tener un lugar en la fila para mí. Reconozco que soy pecador y acepto la gracia que me ofreces en Cristo. Por el amor de Cristo, amén.