01 de julio del 2026
Efesios 6:10-12
LA BATALLA QUE NO VEMOS
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo…” Efesios 6:12
¿No te gustaría que ese versículo terminara después de las primeras cuatro palabras? Un mundo sin luchas, sin enemigos como muchos idealistas han soñado. Y si hubiera guerra, que fuera a distancia: detrás de una pantalla, sin pisar el campo de batalla. Pero, en este mundo caído hay guerras que no se pueden evitar. Y hay una lucha en la que, si eres creyente, no puedes mantenerte al margen. El apóstol Pablo nos incluye en este conflicto: “No tenemos lucha contra sangre y carne”. Es decir, la batalla más profunda no es contra personas ni contra enemigos humanos. Detrás de los conflictos visibles hay una realidad que muchas veces pasa desapercibida: una lucha espiritual. Algunos pueden pensar que esto suena a ciencia ficción, pero sus efectos reales están detrás de cada conflicto y de todo mal humano. Y tampoco debemos imaginar un universo dividido entre dos poderes iguales, como si Dios y el mal compitieran en las mismas condiciones. La Escritura es clara: Dios es soberano sobre toda la historia. Y como creyentes, participar en esta lucha significa estar del lado vencedor, siempre y cuando dependamos de su poder y usemos los recursos que Él nos ha dado. La pregunta es personal: ¿Estás consciente cada día de tu lugar en esta batalla? ¿Sabes quién es el verdadero enemigo y cuál es la armadura que necesitas para enfrentarlo?
Ayúdanos Padre celestial, a pelear esta batalla. Que tu Espíritu nos llene y fortalezca para permanecer firmes en ti. En Cristo Jesús, Amén.
La Biblia habla de una batalla que todos enfrentamos, aunque no siempre la veamos. No es contra personas, sino en lo profundo del corazón: en lo que creemos, en quién confiamos y a quién obedecemos. Algunos la ignoran; otros se enfocan tanto en el enemigo que viven con temor. Pero la Escritura nos muestra que esta es la buena batalla de la fe: una lucha real, pero con propósito, en la que Dios mismo nos llama a permanecer firmes. A lo largo de esta serie veremos cómo se libra esta batalla, cuáles son las armas que Dios ha provisto y cómo vivir con discernimiento y confianza. Porque no peleamos para obtener la victoria sino desde la victoria que Cristo ya ha asegurado. La pregunta no es si usted está en la batalla, sino: ¿cómo la está enfrentando? ¿en sus fuerzas o confiando en Aquel que ya ha vencido?
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.