Efesios 6:10-12
LA BATALLA QUE NO VEMOS
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo…” Efesios 6:12
¿No te gustaría que ese versículo terminara después de las primeras cuatro palabras? Un mundo sin luchas, sin enemigos como muchos idealistas han soñado. Y si hubiera guerra, que fuera a distancia: detrás de una pantalla, sin pisar el campo de batalla.
Pero, en este mundo caído hay guerras que no se pueden evitar. Y hay una lucha en la que, si eres creyente, no puedes mantenerte al margen. El apóstol Pablo nos incluye en este conflicto: “No tenemos lucha contra sangre y carne”. Es decir, la batalla más profunda no es contra personas ni contra enemigos humanos. Detrás de los conflictos visibles hay una realidad que muchas veces pasa desapercibida: una lucha espiritual.
Algunos pueden pensar que esto suena a ciencia ficción, pero sus efectos reales están detrás de cada conflicto y de todo mal humano. Y tampoco debemos imaginar un universo dividido entre dos poderes iguales, como si Dios y el mal compitieran en las mismas condiciones. La Escritura es clara: Dios es soberano sobre toda la historia. Y como creyentes, participar en esta lucha significa estar del lado vencedor, siempre y cuando dependamos de su poder y usemos los recursos que Él nos ha dado. La pregunta es personal: ¿Estás consciente cada día de tu lugar en esta batalla? ¿Sabes quién es el verdadero enemigo y cuál es la armadura que necesitas para enfrentarlo?
Ayúdanos Padre celestial, a pelear esta batalla. Que tu Espíritu nos llene y fortalezca para permanecer firmes en ti. En Cristo Jesús, Amén.