20 de diciembre del 2022
Marcos 5:21-23, 38-43
¡VEN A MI CASA, JESÚS!
“Y le rogó mucho, diciéndole: Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva”.
Marcos 5:23
Padres desesperados. ¿Le suena familiar? Muchos padres han tenido que experimentar la desesperación, la angustia, el quebranto de ver a un hijo en peligro de perder la vida. Y se han doblegado al percatarse que muchas veces no hay soluciones simples. ¿Qué hace uno como padre en esas circunstancias? ¿Cómo tomar decisiones que honren al Señor y nos ofrezcan esperanza en medio de un panorama sombrío?
Busque a Jesús. Jairo lo hizo, y lo hizo personalmente. Él demostró que no solo era el principal de la sinagoga, sino también el principal de la familia. Y como cabeza de su hogar, no envió a otra persona a buscar a Jesús. Era la vida de su hija la que estaba en juego, y él no iba a desistir de su búsqueda. Él necesitaba de Jesús porque sabía perfectamente que es el único que tenía el poder para sanar a su hija.
¿Qué hizo Jesús ante la súplica insistente de este padre desesperado? El Señor lo acompañó hasta su casa, aun cuando desde ese momento le dieron la noticia que la hija de este hombre había muerto. Pero Jesús no venía a celebrar un funeral. Él no viene a nuestro hogar para dejar que el llanto y el dolor tengan la última palabra. En el hogar él se queda con los padres, para que, al resucitar a la niña, puedan explicarle por qué él está allí. Y de esa forma, todos podamos entender por qué su presencia es indispensable en todo momento.
Querido Jesús, te doy la bienvenida a mi hogar, y te entrego las llaves para que tú tomes el control. Confío en tu gracia y amor. Amén.
Es una pregunta personal. No viene de algún predicador callejero o un teleevangelista. Es una pregunta que Jesús mismo hace a los antagonistas de su tiempo que cuestionaban y rechazaban que él fuese el Mesías. Pero es una pregunta que nadie puede evadir, sin distingo de credo o profesión religiosa. La pregunta es importante. ¿Cómo sabemos que él es quien dice ser? ¿Cómo sabemos que él es el cumplimiento de las profecías acerca del Mesías contenidas en el Antiguo Testamento? ¿Por qué después de dos mil años sigue produciendo un efecto profundo en la vida de las personas? La pregunta de Jesús sigue vigente para la gente de todas las edades. Nuestros intereses pueden ser distintos, pero la necesidad sigue siendo la misma. Todo gira en torno a quien dice ser el redentor y liberador de su pueblo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.