Job 2:1-13
UN BUEN AMIGO
“Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande”. Job 2:13
Dicen que los buenos amigos se cuentan con los dedos de la mano, y muchas veces resulta cierto. No es fácil construir una amistad franca y genuina pues es algo que depende de muchos factores, como la personalidad, el tiempo, los sentimientos, entre otras cosas. Por eso es que los buenos amigos son pocos, aunque lo triste es que a veces lo aprendemos por experiencia.
Y usted, ¿se considera un buen amigo? ¿Ha abierto su corazón para tratar a sus amigos como si fueran de su propia sangre? ¿Los ama profundamente? Todos necesitamos buenos amigos con los cuales contar tanto en los buenos momentos como en los malos. “Un amigo es siempre afectuoso, y en tiempos de angustia es como un hermano”, dice un proverbio bíblico. ¿Ha pasado por un momento difícil en que un amigo haya sido como un hermano para usted?
En la Biblia, la prueba de Job nos revela que también fue una prueba para sus amigos. Ellos se enteraron de sus afrentas y fueron a visitarlo para estar con él y brindarle consuelo. Pero ellos son un ejemplo de lo que no se debe hacer en estos casos. Después de llorar unos días con él, lo juzgaron duramente. No fueron buenos amigos para Job en su dolor, ni lo serían para nadie en tal condición. Por esto es importante aprender a ser amigos y amar de manera compasiva como Cristo nos ha amado. Una amistad como esta vale más que oro puro.
Gracias, Señor, por los amigos que me has dado. Ayúdame a ejemplificar los valores bíblicos que reflejan el carácter de Cristo hacia ellos. En el nombre de Jesús, Amén.