Colosenses 1:13-23
LA ESPERANZA DEL EVANGELIO
“…deben permanecer firmemente basados en la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio…”.
Colosenses 1:23
El legalismo, el ascetismo y el misticismo amenazaban a la iglesia de Colosas. Muchos creyentes estaban siendo influenciados por estas herejías. Ante esta amenaza, Pablo exhorta a los creyentes a no apartarse de la esperanza del evangelio. Las doctrinas falsas pueden atraer a los ignorantes, pero la esperanza que prometen es falsa. La verdadera y única esperanza está en el evangelio.
El evangelio no se produce en el laboratorio engañoso de los falsos maestros. No emana de la tierra. No es una creación de la iglesia. El evangelio viene de Dios; emana del cielo. No es un descubrimiento humano, sino una revelación divina. El evangelio presenta a Jesucristo, el Salvador del mundo. Es el Cristo de la promesa, el Mesías encarnado, el Dios Emmanuel. Vino al mundo como nuestro sustituto. En la cruz tomó nuestros pecados, pagó nuestra deuda y cargó con el castigo que nos trae la paz.
El evangelio nos dice que Jesús murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Nos presenta al Cristo conquistador, que ha regresado al cielo, está a la diestra de Dios, intercede por nosotros y regresará personal, visible y gloriosamente para reinar para siempre con la iglesia. El evangelio está lleno de esperanza para los que están en Cristo. Por tanto, no nos dejemos engañar por las falacias de los falsos maestros.
Padre, agradecemos tu instrucción oportuna para no separarnos de tu evangelio. Ayúdanos a mantener el amor, la fe y la esperanza. Por Jesús oramos, amén.