Efesios 6:10-18
PROCLAMANDO EL EVANGELIO DE LA PAZ
“…y calzados con la disposición de proclamar
el evangelio de la paz”. Efesios 6:15
Al hablar acerca de nuestra guerra espiritual, Pablo nos advierte contra dos peligros: subestimar o sobrestimar al enemigo. El apóstol deja en claro quién está del otro lado de la batalla. No se trata de seres humanos, sino de principados, potestades, gobernantes de este mundo oscuro y fuerzas espirituales del mal. El diablo es el jefe de este ejército. Debemos tener cuidado con sus trampas. Para ello, necesitamos revestirnos del poder de Dios y emplear toda su armadura: casco, escudo, sandalia y espada.
La guerra no debe impedir que estemos siempre listos para salir a anunciar el mensaje de la paz. Las sandalias de los soldados romanos debían estar firmemente ancladas al suelo. A fin de caminar en un mundo tan resbaladizo, necesitamos preparar nuestros pies con el evangelio de la paz. Sin el evangelio no tenemos fuerzas. Sin el evangelio no nos mantendremos en pie. Pero ¿qué evangelio? ¡El evangelio de la paz!
En tiempos de guerra, necesitamos el evangelio de la paz. Guerra contra el diablo, pero paz con Dios. Guerra contra el pecado, pero viviendo en la paz de Dios. Guerra contra los agentes de Satanás, pero paz con la gente. El evangelio crea puentes donde el pecado ha cavado abismos. El evangelio sana las heridas que ha abierto el diablo. El evangelio reconcilia al hombre con Dios y con su prójimo.
Padre, estamos listos para predicar el evangelio de la paz, y en lucha con Satanás y sus agentes. En el nombre de Jesús, amén.