23 de agosto del 2022
2 Corintios 4:1-6
EL EVANGELIO ENCUBIERTO
“Y si el evangelio que anunciamos está como cubierto por un velo, lo está solamente para los que se pierden”.
2 Corintios 4:3
El evangelio se anuncia a todos, pero no todos lo reciben. ¿Y porque no? ¡Porque muchos no entienden! ¿Y por qué no sucede esto? Porque hay una venda en sus ojos, un tapón en sus oídos, una obstrucción en su entendimiento. El diablo, el príncipe de las tinieblas, ciega la mente de los incrédulos para que la luz del evangelio no los ilumine. Escuchan el evangelio, pero no lo entienden. Ven las maravillas del amor de Dios, pero no las ven con los ojos de la fe.
Aquellos cuyas mentes están oscurecidas por el diablo nunca llegan a convencerse de su pecado, nunca ponen su fe en Cristo Jesús como su Salvador y Señor, y por lo tanto nunca llegan a ser salvos. Estos son los que se pierden y perecen para siempre. ¡Oh, qué terrible riesgo! ¡Oh, qué tragedia indescriptible! El hombre puede perderse y cuando esto sucede, no hay otra oportunidad. Se trata de un viaje al tormento eterno, una eternidad en las tinieblas de afuera, en el destierro para siempre del rostro de Dios.
El diablo es incansable en su trabajo para cegar el entendimiento de los incrédulos. Quiere arrastrar a todos los que pueda al abismo. ¡Manténgase alerta! Vuélvase a Dios mientras haya tiempo. Busque al Señor mientras pueda encontrarlo. ¡Corra a los brazos de Cristo salvación de su alma!
Querido Dios, reconozco mi pecado. Sé que solo Cristo puede perdonarme y salvar mi alma. Tómame en tus brazos, por Jesucristo tu hijo, amen.
Nos complace presentar a nuestros lectores, el devocional Cada día de agosto del 2022. Creemos que es un tiempo propicio para recordar a la iglesia la importancia de la misión. El evangelio son las buenas nuevas del cielo a la tierra, las mejores y más grandiosas noticias de Dios para los hombres. Estamos convencidos de que su corazón arderá con estas sublimes verdades que emanan de la palabra de Dios. Esperamos que sus ojos se abran para contemplar la incomparable grandeza de nuestro glorioso Salvador. Tenemos el ardiente deseo por que tus pies se apresuren y tus labios se abran para anunciar a tiempo y fuera de tiempo, en el poder del Espíritu, este mensaje que convence y salva al pecador. Lea y medite en cada mensaje. Absorba con vivo interés esta palabra de vida. Proclame con un sentido de urgencia el poderoso evangelio, el evangelio de nuestra salvación. No apagues la voz. ¡Predica este evangelio aquí, allá y más allá!
Hernandes Dias Lopes
Hernandes Dias Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes Viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.