Mateo 4:23-25
EL EVANGELIO DEL REINO
“Jesús recorría toda Galilea, enseñando en la sinagoga de cada lugar. Anunciaba la buena noticia del reino”.
Mateo 4:24
Jesús comienza su ministerio mostrando su profundo compromiso con el evangelio del reino. Mateo, que pretende mostrar a Jesús como el Rey de los judíos, enfatiza este aspecto como ningún otro evangelista. El ministerio de Jesús no estaba dentro de cuatro paredes. Salió y fue al encuentro de la multitud angustiada.
En la agenda de Jesús se destacaron tres actividades: Primero, Jesús enseñó en las sinagogas. Este lugar era el centro de reunión de judíos y gentiles piadosos para orar y estudiar la ley de Dios. Allí, Jesús entró para enseñar el evangelio del reino. Segundo, Jesús predicó el evangelio del reino. Predicó en el campo y en la ciudad, en el templo y en las sinagogas, en las calles y en los hogares. Jesús no predicó la corriente de pensamiento de los rabinos de su época ni las expectativas mesiánicas del pueblo, sino que predicó el evangelio del reino. En tercer lugar, Jesús curó todo tipo de enfermedades y dolencias entre la gente. Jesús enseñó, predicó y sanó. Satisface las necesidades del cuerpo y del alma. Se ocupó del hombre en pleno sentido, aliviando su dolor, curando sus enfermedades y ofreciéndole su gracia salvadora.
Así como el evangelio del reino tomó prioridad en la agenda de Jesús, la iglesia también debe comprometerse a predicar y vivir este evangelio.
Padre ayuda a tu iglesia a predicar el evangelio como una prioridad en su vida, y a vivirlo para sanidad del mundo. Por Jesús oramos, amén.