31 de julio del 2022
2 Pedro 1:3-11
CALCULA TU SALVACIÓN
“Si ustedes poseen estas cosas y las desarrollan, ni su vida será inútil ni habrán conocido en vano a nuestro Señor Jesucristo”.
2 Pedro 1:8
Sabemos que cuando Cristo regrese, seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos (1 Corintios 15:51-52), y “seremos semejantes a él” (1 Juan 3:2). Pero hasta que llegue ese último día, estamos llamados a “trabajar” en nuestra salvación (Filipenses 2:12), creciendo hacia lo que algún día seremos plenamente.
El crecimiento espiritual no es automático. Viene sólo cuando cooperamos con el Espíritu Santo. Dios está buscando personas que estén dispuestas a romper la tierra dura en sus vidas diariamente para que Él pueda hacer crecer su fruto espiritual dentro de ellos. Dios está buscando creyentes que, en palabras de la lectura de hoy, estén dispuestos a poner toda diligencia en aumentar su fe y seguir creciendo en Cristo. El crecimiento continuo en la vida cristiana evita que seamos “ociosos y sin fruto” en nuestro conocimiento del Señor.
Es por eso que estamos llamados a seguir adelante “hacia la meta, para llevarnos el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo” (Filipenses 3:14 TLA). Dios no nos llamó para dejar la carrera a medias. Su Hijo no dio su vida para que ese premio quede sin recipientes. Y el Espíritu está más que contento a ayudarnos a que la imagen de Cristo se siga renovando en nosotros. ¡Gracias a Dios nuestro Padre, al Señor Jesucristo y al Espíritu Santo!
¡Queremos crecer, Señor! Por tu Espíritu, queremos llegar a ser cristianos plenos y maduros. Haz crecer tu fruto en nosotros para que reflejemos a tu Hijo en un mundo necesitado. Por Jesús, Amén.
La obra del Espíritu en la vida del creyente es rica y variada. Los creyentes en Jesús no debemos olvida que es por medio de su Espíritu que su gloriosa obra de salvación se aplica a nuestras vidas. Y en lugar de inclinarnos por un aspecto, debemos anhelar ver su obra plena en nuestras vidas. A veces queremos más de sus dones, pero poco del fruto. Buscamos de su poder, pero no de su carácter que él desea formar en nosotros. En el devocional de este mes, nos enfocamos en el fruto del Espíritu. Cada uno de los devocionales habla de la manera en que el Espíritu Santo está produciendo en nosotros el carácter de Cristo. Esperamos que no solo disfruten, sino apliquen a su vida las enseñanzas que la Biblia nos ofrece para llegar a ser cada día como Cristo. Preparemos el terreno, y dejemos que el Espíritu cultive su hermoso fruto en nuestra vida.
Shawn Brix
Es pastor evangélico, y que servido en iglesias de Canadá por varios años. Está Casado y tiene tres hijos. Aparte de escribir, se distingue por su amor por el cuidado de las almas que Dios ha puesto bajo su cuidado..