03 de julio del 2022
Colosenses 3:1-11
UN RETRATO DE JESUCRISTO
“Se han revestido de la nueva naturaleza: la del nuevo hombre, que se va renovando a imagen de Dios…”.
Colosenses 3:9-10
Muchos artistas han tratado de retratar a Jesús en pinturas, dibujos y esculturas. Rembrandt, por ejemplo, se esforzó por representar el rostro de Cristo de la manera más realista posible. Una de sus obras más conocidas es La cabeza de Cristo (c. 1655). En el siglo pasado, el retrato de Jesús de Warner Sallman, también llamado La cabeza de Cristo (1941), moldeó la forma en que toda una generación se imaginó a Cristo. La obra de Sallman se ha reproducido más de 500 millones de veces, lo que la convierte en una de las obras de arte más populares de la historia.
Al describir el fruto del Espíritu como “amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y templanza”, el apóstol Pablo nos da su propio retrato de Jesús. Juntas, estas cualidades pintan un cuadro del carácter de Cristo. Y aunque ninguna persona ha exhibido nunca estas cualidades con tal equilibrio o perfección como Jesús lo ha hecho, el Espíritu quiere producir ese fruto en nosotros. El Espíritu quiere que nos vistamos del “nuevo hombre, que se va renovando… a imagen de Dios, su Creador”.
El fruto del Espíritu no ocurre de manera natural en nosotros. Sólo Dios es la fuente del fruto; sólo Cristo encarna perfectamente el fruto; y solo el Espíritu desarrolla y produce el fruto en los corazones del pueblo de Dios. ¡Así es como mostramos el amor de Dios al mundo!
Gracias, Señor, por el hermoso retrato de Jesús que vemos en el fruto del Espíritu. Haz crecer tu fruto en nosotros para que nuestros retratos se parezcan más al de tu Hijo. En Jesús, Amén.
La obra del Espíritu en la vida del creyente es rica y variada. Los creyentes en Jesús no debemos olvida que es por medio de su Espíritu que su gloriosa obra de salvación se aplica a nuestras vidas. Y en lugar de inclinarnos por un aspecto, debemos anhelar ver su obra plena en nuestras vidas. A veces queremos más de sus dones, pero poco del fruto. Buscamos de su poder, pero no de su carácter que él desea formar en nosotros. En el devocional de este mes, nos enfocamos en el fruto del Espíritu. Cada uno de los devocionales habla de la manera en que el Espíritu Santo está produciendo en nosotros el carácter de Cristo. Esperamos que no solo disfruten, sino apliquen a su vida las enseñanzas que la Biblia nos ofrece para llegar a ser cada día como Cristo. Preparemos el terreno, y dejemos que el Espíritu cultive su hermoso fruto en nuestra vida.
Shawn Brix
Es pastor evangélico, y que servido en iglesias de Canadá por varios años. Está Casado y tiene tres hijos. Aparte de escribir, se distingue por su amor por el cuidado de las almas que Dios ha puesto bajo su cuidado..