Génesis 11:1-9
LA CIUDAD DE BABEL
“…confundió el idioma de todos los habitantes de la tierra, y de allí los dispersó por todo el mundo. Por eso la ciudad se llamó Babel”.
Génesis 11:9
¿Has estado alguna vez en un lugar o en presencia de alguien que habla una lengua totalmente diferente a la tuya? Qué lío, ¿verdad? Tenemos que hacer de todo, dibujar, hacer mímicas con tal de que entiendan al menos una parte de lo que queremos comunicar. ¿Se imagina cómo sería el mundo cuando todos hablaban el mismo idioma? Podríamos pensar que lo usarían para bien, pero no fue así.
En los primeros relatos de la Biblia encontramos a la gente tramando una idea sorprendente: “Construyamos una ciudad y una torre cuyo punto más alto llegue al cielo”. ¿Qué era lo que la humanidad se traía entre manos? Se trata de una actitud arrogante, que les hace creer que pueden llegar hasta Dios mismo. Buscan ganarse fama con la realización de este proyecto, y encontrar seguridad por sí mismos.
El intento de estos hombres puede sonarle descabellado, pero sigue siendo más común de lo que imaginamos. Puede verlo tanto en los gobernantes que quieren dominar el mundo por sí solos, como en las religiones que se han construido su propio camino hacia Dios. ¿Nota cómo responde Dios a estos vanos intentos? Tuvo que descender a ver lo que los hombres hacían. Desbarató sus planes, y puso en movimiento otro, por medio del cual bendeciría a todas las naciones en Cristo Jesús.
Que mis acciones no te hagan enfadar conmigo, oh gran Dios. Quiero venir a ti, pero de la manera correcta. En Cristo, Amén.