Lucas 19:1-10
FUERA DE NUESTRO ELEMENTO
“Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido”. Lucas 19:10
Vi un artículo de un periódico acerca de una enorme ballena que se había quedado varada en una playa. Una foto del artículo mostraba a docenas de voluntarios luchando por salvar al cetáceo, tratando de evitar que se deshidrate y llevarla a aguas más profundas, pero fue en vano. Una ballena que puede nadar grandes distancias en el océano a velocidades de 45 kilómetros por hora se convierte en un gigante indefenso, condenado a morir, cuando está fuera de su elemento adecuado. Cada forma de vida tiene su elemento propio: el entorno en el que puede florecer.
Cuando la Escritura habla de nosotros como “perdidos”, dice que los seres humanos también estamos fuera de nuestro elemento apropiado. Somos como una ballena varada. Alejados de Dios, la fuente de la vida y de nuestro hogar apropiado, no podemos florecer verdaderamente. El desastre ocurre. El profeta Jeremías escribe que nos hemos vuelto como un arbusto en el desierto en lugar de ser como un árbol plantado junto al agua y que nunca deja de dar fruto (Jeremías 17).
Jesús ha venido a buscar y salvar a los perdidos. Él es el gran voluntario que viene a sacarnos de nuestro desierto y llevarnos a Dios, “en cuya presencia hay gran alegría; una dicha eterna” (Salmo 16:11). Al igual que Zaqueo, debemos salir de nuestro escondite y seguir a Jesús a casa.
Señor Jesús, toma nuestra mano y llévanos al Padre, para que podamos tener vida y tenerla en gran abundancia. Mantennos a tu cuidado para siempre, por tu nombre oramos amén.