25 de abril del 2022
Colosenses 3:8-15
CÓDIGO DE VESTIMENTA
“Revístanse de sentimientos de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia”.
Colosenses 3:12
Los códigos de vestimenta parecen ir desapareciendo. Es cierto que algunos de ellos eran demasiado estrictos y anticuados, pero hay lugares donde la demasiada informalidad parece estar fuera de lugar. ¿Qué tal al ir a la iglesia? ¿Hay una forma de vestir que es apropiada o puede presentarse la persona en la forma que desee?
Es un tema que causa polémica en muchas iglesias donde la forma de vestir es un tema delicado. Pero, independientemente de la solución al asunto, hay una vestidura que ningún creyente en Jesucristo puede eludir. Viene a ser como una especie de uniforme que deberíamos portar con alegría y que identifica a todos aquellos que han nacido de nuevo por el poder de Dios. Se trata del código de vestir de aquellos a quienes Dios ha escogido para formar parte de su pueblo santo.
Si usted es parte de ese pueblo, sabe muy bien que los componentes de esta prenda de vestir no son accesorios: “compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia”. No olvide mostrarlos en las reuniones en la iglesia, en sus conversaciones con los otros creyentes, y, sobre todo en su trato con aquellos que todavía tienen dificultades en entender su nueva vida en Cristo. Puede ser que la vestimenta física adecuada no importe mucho en su iglesia, pero vestirse de Cristo y sus virtudes sí es importante ahora y en la eternidad.
Amado Dios, como tu pueblo amado en Cristo, permítenos cada día vestirnos a tu semejanza. Ayúdanos a vivir fielmente tu camino de amor. En el nombre de Jesús, amén.
Cada Semana Santa es una temporada ideal para reflexionar sobre la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo. Mucha gente todavía se pregunta por qué tanto ruido acerca de alguien que sufrió la peor de las muertes bajo el imperio romano. Pero una mirada detenida a esos acontecimientos, así como al grandioso final con el Señor resucitado ha hecho a muchos escépticos cambiar de opinión. Por eso, han sido quizá aquellos que han encontrado a Jesús después de dirimir sus dudas, quienes se han convertido en sus más ardientes defensores. Es el caso del apóstol Pablo quien será el “mayor contribuidor” para el devocional de este mes. Esperamos que su visión de la grandeza de Cristo nos inspire a desarrollar vidas más comprometidas y entregadas.
Jack Roeda
Es pastor jubilado de la Iglesia Cristiana Reformada en los Estados Unidos. Fue también profesor de predicación en el Seminario Calvino. Jack está casado con Carol, con quien procreó tres hijos.