Efesios 1:15-23
EL AMOR QUE HACE NOTICIA
“Por eso yo… desde que me enteré… del amor que demuestran por todos los santos, no he dejado de dar gracias por ustedes”.
Efesios 1:15-16
El amor puede definirse en dos frases: el deseo de dar y el deseo de bendecir. Cuando examinas esa experiencia misteriosa llamada amor, encontrarás ese anhelo de dar. En algunos casos puede ser compartir algo material, o algo de su tiempo, o una palabra de aliento. En el matrimonio, implica entregarse por completo. Dar puede tomar la forma de elogio: “Me da alegría haberte conocido, que estés en mi vida”. Dios nos expresó su amor no solo dándonos la vida y este asombroso universo, sino también dándonos a su Hijo.
El amor no solo anhela dar; también quiere bendecir. Damos para bendecir. Esto lo separa del dar que se hace por razones egoístas. Hay un dar, por ejemplo, que busca poner a otros en deuda con nosotros. El amor no da para manipular sino para bendecir al otro. Dios dio a su Hijo para bendecirnos con la vida eterna. El deseo de bendecir incluye buscar lo mejor para el otro. Por eso dar no siempre es algo sencillo.
A veces, el amor lucha por encontrar la mejor manera de dar para bendecir, para ayudar a otra persona. Por eso, cuando hemos conocido el amor de Dios buscamos alcanzar a otros para que ellos también lleguen a vivir para Dios. Como miembros de la iglesia, buscamos dar cualquier regalo que tengamos para bendecir a otros. Y en un mundo que se caracteriza por el egoísmo esto sí que es noticia.
Amado Dios, ayúdanos a seguir tu ejemplo deseando dar para bendecir. Ayúdanos a edificarnos, en el nombre de Jesús, amén.