Marcos 11:12-14
EL PELIGRO DE UNA PROFESIÓN ESTÉRIL
“Y viendo de lejos una higuera… fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas”.
Marcos 11:13
La Biblia dice que cuando Jesús sintió hambre fue a una higuera. Aquel árbol, lleno de hojas, ofrecía, por lo menos, la posibilidad de encontrar los frutos que algunos de ellos dan por adelantado. Pero no fue así. Lo que encontró fue un árbol que por fuera se veía hermoso, mas por dentro, carecía de frutos.
La higuera es a menudo un símbolo de Israel. Aunque Jesús ha sido reconocido por el pueblo, lo que él encuentra en esta nación es gente que forma parte del pueblo de Dios, pero que no produce los frutos que Dios espera de ellos. Él no se deja engañar por la euforia con que ha sido recibido el domingo, pero que el lunes ya se ha apagado. Él espera frutos dignos de arrepentimiento, una fe activa y un servicio comprometido.
Había un joven que ante la falta de trabajo se metió a trabajar en un circo usando un disfraz de gorila. Al sentir los aplausos de la gente se emocionó tanto que no se fijó por donde andaba y cayó en la jaula del león. Aterrorizado comenzó a gritar, y entonces el león le dijo: “cállate, o nos van a correr a los dos”. Podemos decir que no porque algo parece un gorila, y se balancea como un gorila, es un gorila. Tampoco porque alguien vista como cristiano, cante como cristiano, y porte su Biblia como los cristianos, es un cristiano. Por sus frutos los conoceréis.
Señor Dios, ayúdanos a crecer en dependencia y obediencia a ti. Ayúdanos a dar los frutos que tú esperas de nosotros. En el nombre de Jesús, amén.