16 de febrero del 2022
Salmos 51:1-7
PERDÓNANOS
“Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí… ¡Lávame de mi maldad! ¡Límpiame de mi pecado!”.
Salmos 51:1-2
Esta petición del Padre Nuestro tiene dos versiones. Mateo cita a Jesús diciendo: “Perdónanos nuestras deudas” (Mateo 6:12), mientras que en Lucas leemos: “Perdónanos nuestros pecados” (Lucas 11:4). De cualquier manera, las “deudas” y los “pecados” —y también las “ofensas”- describen con amplitud cuán distantes no quedamos de cumplir con la voluntad de Dios y cuánto necesitamos de su gracia.
La buena noticia, felizmente, es que Jesús pagó esa deuda por nosotros, y cuando confesamos nuestros pecados en el nombre de Jesús, Dios nos perdona. Entonces, tal vez se pregunte “Si hemos sido perdonados, ¿por qué Jesús nos enseña a seguir pidiendo perdón a Dios?”. Bueno, el problema es que todavía luchamos con el pecado. El perdón de Dios en Cristo es una realidad para todos sus hijos de la que él no va a despojarnos. Es una bendición que trae tranquilidad a nuestros corazones y seguridad acerca de nuestro destino eterno. Pero, como niños descarriados, seguimos cometiendo ofensas todos los días, contra Dios y contra las personas.
Así que debemos venir diariamente a nuestro Padre celestial, buscando su compasión y cuidado cariñoso para que podamos seguir creciendo y llegar a ser como su Hijo Jesucristo. Cuando le pedimos a Dios a diario que nos perdone nuestros pecados, buscamos crecer para honrarlo y servirlo en el mundo.
Padre celestial, gracias porque tu Hijo ha pagado por nuestros pecados. Ayúdanos en nuestras luchas diarias para vivir cada vez más para ti. En el nombre de Jesús, Amén.
Un día, un seguidor de Jesús le pidió: “Señor, enséñanos a orar...”. (Lucas 11:1). Y Jesús respondió con una oración breve y fácil de aprender que se conoce como la Oración del Señor. Esta hermosa oración se ha convertido en una de las favoritas de los seguidores de Jesús a lo largo de los siglos. Nos da una especie de modelo para una de las cosas más significativas que hacemos como cristianos: orar. Porque cuando oramos, reconocemos nuestra total dependencia de Dios como nuestro Padre celestial, nuestra gratitud a Dios y nuestro llamado a amar y servir a Dios en todas las áreas de nuestras vidas. El devocional de este mes analiza la oración en general y el Padre Nuestro en particular. Mi oración es que nuestro enfoque en la oración este mes provoque en cada uno de nosotros un profundo compromiso y pasión por comunicarnos con nuestro Padre celestial y por amarlo y servirlo todos los días.
Kurt Selles
Kurt Selles es el director de ReFrame Ministries, que publica el devocional Cada día en inglés. Kurt se graduó del Seminario Teológico Calvino y de la Universidad de Vanderbilt. También sirvió como misionero en Taiwán y China. Kurt y su esposa, Vicki, tienen tres hijos adultos.