Marcos 6:38-44
DANOS HOY EL PAN DE CADA DÍA
“Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición, partió los panes… para que los repartieran entre la gente”. Marcos 6:41
Jesús nos enseña a orar: “Danos hoy nuestro pan de cada día” (Mateo 6:11). Pero ¿nos referimos aquí solo al alimento? Si bien le pedimos a Dios el alimento diario, también incluye que nuestro amoroso Padre celestial satisfaga todas nuestras necesidades. Así que esta petición incluye una buena salud y bienestar, reconociendo que todos los días dependemos de Dios para todas las cosas buenas.
Cabe señalar que, si bien algunas personas afirman que detrás de la petición de las necesidades diarias se encuentra una solicitud de “pan espiritual”, ése no es el punto principal aquí. Necesitamos comida todos los días para poder vivir. Sin alimento, morimos. Como muestra claramente la alimentación de los cinco mil, Jesús sabe que necesitamos sustento físico. Cuando la multitud que lo seguía se desmayaba de hambre, él los sació con pan y pescado en abundancia.
Pedirle a Dios por nuestras necesidades diarias demuestra que también confiamos en que Él nos proveerá. Con el sustento diario que Dios ofrece bondadosamente, podemos deleitarnos en su generosa bondad y refrescar nuestro cuerpo para servirle con gozo y alegría. Entonces, la próxima vez que esté a punto de tomar un bocado, recuerde quién se lo proporcionó, agradézcale y use la energía obtenida para amar a Dios y servir a los demás.
Padre, danos hoy lo que necesitamos para amarte y servirte a ti y a las personas que nos rodean. En el nombre de Jesús, Amén.