Apocalipsis 1:9-20
CARA A CARA
“…y en medio de los siete candelabros vi a alguien que parecía ser un hijo de hombre”.
Apocalipsis 1:13
Decía el evangelista Luis Palau: “¿Qué es lo que más anhelo sobre el cielo? Primeramente, ver al Señor. Tengo imágenes en mi mente que he recogido a lo largo del camino. Sé que verle a él será algo completamente diferente. ¡Imagínese ver a Jesucristo cara a cara!”. Imagínelo. Muchos creyentes viven con esa expectación. Pero la tengamos o no, todos veremos un día a Jesús, “hasta los que le traspasaron”.
Juan sí tuvo la oportunidad de ver de nuevo a su antiguo amigo. Pero, ¡qué diferencia a las últimas veces en que pudo reunirse con él antes de la ascensión! Lo que Juan tiene es una visión del Señor glorificado que apuntan a su soberanía y poder sobre todo lo creado. No nos sorprende que Juan al verlo “haya caído como muerto”. Pero lo que se destaca de inicio es la posición clave que ocupa: “en medio de los siete candelabros”.
Esos candelabros representan a las siete iglesias de Asia Menor (v. 20). Una mirada rápida al mensaje que tiene para ellas nos da una idea de la situación difícil por la que atravesaban. La falsa enseñanza, falta de compromiso, y persecución eran algunas de las dificultades que enfrentaban. Pero, aun así, Jesús no abandona a su iglesia. Él no ocupa un lugar periférico, ni remoto, sino se encuentra en medio de ella. Y eso debe ser suficiente para sostener nuestra débil fe en medio de la adversidad.
Señor Jesús, quiero verte un día cara a cara, confiado en los méritos de tu sacrificio, y seguro de gozar vida eterna contigo. Amén.