Génesis 3:1-7
DIME CON QUIÉN HABLAS
“¿Así que Dios les ha dicho que no coman del fruto de ningún árbol del jardín?”.
Génesis 3:12
¿Acaso no es fascinante la forma en que la Biblia presenta una situación que nosotros experimentamos a menudo? ¿No ha tenido alguna vez la sensación de que Dios no es justo o que él le está negando el camino a la felicidad y que no deber dejar que otros decidan por usted? Estoy seguro de que algo así debe haber pasado por la mente de Eva.
En esa ocasión, Satanás, el gran maestro de la estafa ejecutó una estrategia de marketing perfecta. Noten la astucia de sus palabras: “¿Así que Dios les ha dicho…” Su intención es clara: crear descontento hacia Dios para que parezca más un tirano que un padre bondadoso.
¿Cómo respondió la mujer? La forma en que ella respondió es la misma en que lo hacemos nosotros muchas veces en el hogar y en el matrimonio. Cuando Dios dice algo, nosotros lo adaptamos, desafiando su autoridad. Aprendemos a usar sus palabras para justificar nuestros deseos y acciones. Y, con esto, reflejamos más a la serpiente que a Dios, sin darnos cuenta que ésa es una vía segura para nuestra destrucción. Así que piénselo bien antes de escoger esa ruta. Ponga mucha atención a esos mensajes sospechosos que circulan y que buscan subvertir el orden divino. Dios no solo quiere protegernos de las mentiras del diablo, sino también de nuestros propios malos deseos. ¡Escuche a Dios!
Querido Dios, examina mi corazón, ilumíname con tu Espíritu, para que pueda ver mis pecados y concédeme tu perdón y gracia. Te lo pido por Jesús, Amén.