Génesis 13:1-11
LA FAMILIA Y LOS NEGOCIOS
“Pero el lugar donde estaban no bastaba para alimentar a tantos animales. Ya no podían vivir juntos”. Génesis 13:6
Si tuviéramos que elegir entre la familia y los negocios ¿con qué nos quedaríamos? A veces ésta sería una decisión difícil de tomar, pero en la Biblia es claro que, después de Dios, la familia es primero y los negocios después. Hazte la pregunta: ¿por qué trabajas y te esfuerzas cada día?
La familia y los negocios pueden entrar en conflicto, como sucede en esta historia. Un problema de espacio para el ganado amenazaba con distanciar a Abram de su sobrino Lot. La bendición que el Señor les había otorgado podía convertirse en un conflicto permanente entre ellos. ¿Qué podemos hacer en casos como esos? ¿Actuar fríamente para velar por nuestros intereses? “La familia y los negocios no se llevan”, reza la sabiduría popular, pero esta historia nos enseña que lo importante es percibir los problemas a tiempo y darles una solución sabia. Para esto tenemos que orar como la Biblia indica: “enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestra mente alcance sabiduría”.
Hay quienes piensan que las cosas materiales son el problema o que las riquezas son malas, pero no es así. La Biblia dice que “la bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella”. Debemos cuidar entonces nuestro corazón para que esa bendición no se ponga por encima de Dios o de nuestros seres amados.
Padre amado, enséñame a establecer mis prioridades en la vida y a amar a mi familia por encima de todas las cosas materiales. En el nombre de Jesús, Amén