Génesis 12:10-20
EL GUARDIÁN DEL HOGAR
“Pero también por causa de Saraí, el Señor castigó al faraón y a su familia con grandes plagas”
Génesis 12:17
Una de las cosas que más me encanta de la historia bíblica es su honestidad. No disfraza la verdad, ni esconde los errores de los protagonistas. Y es que, quien destaca en la historia bíblica no son los hombres sino Dios, como sucede en la historia de Abram.
No hay nada honorable en esconderse detrás de su esposa, y esto fue lo que Abram hizo en Egipto. Pero es ahí donde, a pesar de nuestras fallas, Dios interviene. Él lo sustenta en tiempo de crisis, guarda su vida y la de su esposa después de la mala decisión que había tomado.
Dios nos enseña que Él nos cuida y protege de las crisis económicas y de los peligros, pero también que cubre nuestras faltas y nos libra de nuestros errores. Dios tenía planes maravillosos para Abram que no podían ser detenidos por sus fallas. Por eso Dios guardó su hogar, cuidó a su esposa y los bendijo. Nosotros, al igual que Abraham, cometemos errores, y pecamos contra Dios, pero él permanece fiel y nunca nos abandona. En los salmos se nos dice que Jehová es nuestro guardador, que es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, y que un día nos llevará a su morada. Para hacerlo, Jesús murió en la cruz para cubrir nuestras faltas y todo acto vergonzoso de nuestra vida. Por eso debemos siempre confiar en Él sin importar las circunstancias en las que nos encontremos.
Gracias Dios, por cuidar de mi familia y mostrarme que tú eres el único que perdona mis pecados. Ayúdame a depositar toda mi confianza en Ti. En el nombre de Jesús, Amen.