11 de noviembre del 2021
Génesis 12:10-20
EL GUARDIÁN DEL HOGAR
“Pero también por causa de Saraí, el Señor castigó al faraón y a su familia con grandes plagas”
Génesis 12:17
Una de las cosas que más me encanta de la historia bíblica es su honestidad. No disfraza la verdad, ni esconde los errores de los protagonistas. Y es que, quien destaca en la historia bíblica no son los hombres sino Dios, como sucede en la historia de Abram.
No hay nada honorable en esconderse detrás de su esposa, y esto fue lo que Abram hizo en Egipto. Pero es ahí donde, a pesar de nuestras fallas, Dios interviene. Él lo sustenta en tiempo de crisis, guarda su vida y la de su esposa después de la mala decisión que había tomado.
Dios nos enseña que Él nos cuida y protege de las crisis económicas y de los peligros, pero también que cubre nuestras faltas y nos libra de nuestros errores. Dios tenía planes maravillosos para Abram que no podían ser detenidos por sus fallas. Por eso Dios guardó su hogar, cuidó a su esposa y los bendijo. Nosotros, al igual que Abraham, cometemos errores, y pecamos contra Dios, pero él permanece fiel y nunca nos abandona. En los salmos se nos dice que Jehová es nuestro guardador, que es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, y que un día nos llevará a su morada. Para hacerlo, Jesús murió en la cruz para cubrir nuestras faltas y todo acto vergonzoso de nuestra vida. Por eso debemos siempre confiar en Él sin importar las circunstancias en las que nos encontremos.
Gracias Dios, por cuidar de mi familia y mostrarme que tú eres el único que perdona mis pecados. Ayúdame a depositar toda mi confianza en Ti. En el nombre de Jesús, Amen.
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.