Génesis 3:1-24
ESCASEZ, CAMPO DE LA ECONOMÍA
“…ahora la tierra va a estar bajo maldición por tu culpa; con duro trabajo la harás producir tu alimento durante toda tu vida”.
Génesis 3:17
La escasez de recursos nos impulsa a la necesidad de economizar. La economía no tiene sentido en un mundo en el que las cosas existen en abundancia. Pero, nuestro mundo cambió drásticamente de la comunión con Dios a la excomunión y de la abundancia a la escasez cuando nuestros primeros padres fallaron la prueba que Dios les puso delante y comieron del árbol prohibido (3:11). En ese momento la bella creación de Dios comenzó a teñirse de gris.
La escasez es una consecuencia de la caída y esto es algo que ha afectado a la humanidad desde tiempos antiguos. Las carencias de cualquier tipo nos enseñan que la suficiencia solo está en Dios y el ser humano estará vacío en tanto viva lejos de Él. Es algo que observamos también cuando pensamos que es posible gobernar sobre los bienes de Dios sin amarle con todo el corazón.
Sin embargo, aunque la causa de la escasez fue elección nuestra, Dios nos ama tanto que no nos ha dejado sin una luz que alumbre nuestro camino (Salmo 119:105). Nos ha dado un manual, la Biblia, para obtener sabiduría y dirección, y, para que a través de ella, aprendemos el uso correcto de los recursos para satisfacer nuestras necesidades prioritarias. Dios sustenta a sus hijos. La vida es más difícil por la escasez; pero Dios no abandona a los que confían plenamente en Él (Salmo 34:10).
Oh Señor, sustenta mis necesidades y ayúdame a confiar en tu amor en todo tiempo. En el nombre de Jesús. Amén.