Levítico 19:30-37
CON BALANZA JUSTA
“Deben usar balanzas, pesas y medidas exactas. Yo soy el Señor su Dios, que los sacó de Egipto”.
Levítico 19:36
Hay un dicho popular que dice: el que no tranza no avanza. Para muchos oportunistas se ha convertido en la regla de vida y aprovechan cualquier ocasión para obtener ganancias deshonestas. Es tan común en nuestra cultura que resulta extraño encontrar personas honestas en los negocios.
Negociar es una parte esencial de nuestra vida. Ocurre cada vez que un oferente y un comprador se encuentran. Se da en diferentes niveles, desde una canasta básica adquirida en el supermercado, hasta compra-venta de empresas. Es común que haya regateos hasta que las partes involucradas llegan a un acuerdo. En otros casos, los precios ya están impuestos de modo que lo tomas o lo dejas.
El Señor provee a sus hijos la medida sobre la cual deben de hacer negocios, una balanza justa. Justicia al pagar por el bien que se desea adquirir o al reclamar el precio del bien vendido. Quienes están en una alianza con Dios saben que los objetivos de esta ordenanza son: evitar el robo y el engaño y ser justos, así como Dios es justo. De otra manera ¿qué diferencia haría un cristiano si procede igual que los maestros del engaño? ¿Cómo lograremos ser agentes de cambio si no ponemos en práctica la Palabra? Dios ha puesto la regla delante de nosotros, en su Palabra y en nuestras conciencias. Llevémosla a la mesa de negociación.
Padre, tu Palabra me enseña que debo ser justo en mis negociaciones, ayúdame a obedecerla y a dar testimonio de mi nueva vida. En Cristo, Amén.