10 de septiembre del 2021
Jueces 6:11-24
CIRCUNSTANCIAS ORDINARIAS
“Entonces vino el ángel del Señor y se sentó bajo la encina...Gedeón… estaba limpiando el trigo…”Jueces 6:11
Es muy natural que al escuchar un mensaje nos preguntemos si es confiable o no. Es algo que siempre ha sucedido. Gedeón, a quien el ángel del Señor se le acercó debajo de una encina, era parte de una comunidad que estaba clamando a Dios por ayuda. Y aunque la mayoría de la gente era infiel a Dios, él acudió a rescatarlos.
Esta comunidad necesitaba ser liberada de los enemigos que estaban atacando y arruinando sus cultivos. Gedeón estaba trillando grano en un lagar para que el enemigo no lo viera. ¡Era una situación desesperada! Es comprensible que se resistiera cuando el ángel le dijo: “El Señor está contigo…” El ángel tenía que asegurarle que Dios tenía a la persona adecuada en la dirección correcta, así que trabajó con Él para mostrarle que podía confiar en este mensaje de Dios.
Esta encantadora historia, de cómo a Gedeón lo sacaron de debajo de un árbol, llama nuestra atención a las formas en que Dios a veces se acerca a nosotros en medio de las circunstancias ordinarias de la vida. Dios tiene la autoridad para llamarnos a participar en la obra de su reino y a veces, nos interrumpe de manera sorprendente. En casos como el de Gedeón, después de que aceptamos confiar en el plan de Dios, recibimos las habilidades y herramientas necesarias.
Señor, ayúdanos a confiar en ti cuando nos llames, y a creer que nos equiparás para el trabajo que quieres que hagamos. En Jesús, amén.
Árboles. Probablemente haya alguno que signifique algo importante en su vida. O tal vez en la vida de su país. De cualquier forma, la historia de la humanidad, tal y como la Biblia la cuenta, gira alrededor de muchos árboles que nos ayudan a comprender el carácter y la obra de Dios a lo largo de la historia. Nuestra tragedia comienza con la desobediencia al mandato de Dios de no comer de un árbol. En la consumación, Dios nos reitera su amor y constancia al permitirnos comer del fruto del árbol de la vida. Pero en el centro de toda esa historia, la madera de otro árbol sirvió de instrumento para que Jesús ofreciera su vida por nosotros, y, de ese modo, hacer posible la redención de su pueblo. Espero que los devocionales de este mes que nos hablarán de esos y otros árboles, sirvan de edificación para sus vidas.
Julia Prins Vanderveen
Julia Prins Vanderveen trabaja y vive en Vancouver, con su esposo, Trevor, y sus tres hijos. Julia ha servido junto con Trevor en la Iglesia en su ciudad, y trabaja como maestra de humanidades en una escuela cristiana.