15 de agosto del 2021
Mateo 18:10-14
SUPERANDO NUESTRA INDIFERENCIA
“…el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños”
Mateo 18:14
Al hablar a la iglesia acerca del evangelismo, he descubierto que la mayoría de los seguidores de Cristo saben que están llamados a compartir su fe y a testificar de Cristo. Sin embargo, ellos luchan por convertir sus convicciones en acciones concretas. Hay varias barreras que se interponen en el camino y tienden a frenar nuestro progreso. Así que, aprendamos cómo superar algunas de esas barreras.
Jesús contó la parábola de la oveja perdida a un grupo de fariseos y expertos de la ley (Lucas 15:1-7). Como parte de la élite religiosa, estos líderes se escandalizaban al ver a Jesús asociarse con pecadores perdidos, a quienes ellos consideraban indignos del amor de Dios.
En respuesta a su indiferencia, Jesús habló de un pastor compasivo. Al ver a una oveja perdida errando por el desierto, la prioridad número uno del pastor era rescatar a su única oveja perdida y traerla de vuelta al redil. Ningún sacrificio o sufrimiento era demasiado grande para ese pastor fiel. ¿Nos apasiona la gente perdida que nos rodea? ¿Pasamos tiempo cultivando relaciones con las personas y orando por oportunidades para servir de testigos? Si el buen pastor, Jesús, estaba dispuesto a dejar las comodidades del cielo para llegar a las personas perdidas, nosotros también debemos estar dispuestos a alcanzarlas.
Bendito Dios, perdónanos por ser a veces indiferentes a la condición espiritual de las personas que nos rodean. En Jesús, Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.