13 de agosto del 2021
Lucas 16:19-31
LA REALIDAD DEL INFIERNO
“…para que les llame la atención, y así no vengan ellos también a este lugar de tormento”
Lucas 16:28
No me gusta pensar mucho en el infierno. Pero tengo que hacerlo porque la Palabra de Dios lo enseña. La verdad es que el infierno es real, y la gente real va allí para siempre. En los evangelios leemos varias veces que Jesús se afligía cuando la gente se apartaba de él, porque sabía que caminaban por el camino que eventualmente los llevaría al infierno.
El mensaje de Jesús es simple: “A menos que vengas a mí y pongas tu confianza en mí, morirás en tus pecados y enfrentarás una eternidad sin mí”. En la parábola de Jesús del hombre rico y Lázaro, vemos al primero rogando en el infierno por un poco de alivio. El padre Abraham le contestó que esto no es posible. El hombre rico entonces dirige su atención hacia sus hermanos que todavía viven. “Te suplico entonces... mandes a Lázaro... para que les llame la atención, y así no vengan ellos también a este lugar de tormento”.
Note que un corto tiempo en el infierno convirtió a este incrédulo en un evangelista motivado. En cierto sentido, el hombre rico dice: “Alguien tiene que advertir a la gente que el infierno es real y que gente real va allí”. Qué trágico que el hombre de esta historia se enterara demasiado tarde. ¿Qué se necesita para que te motives? Oren para que la gracia de Dios, no su ira, llene su corazón de pasión para salvar a los perdidos.
Señor Jesús, ayúdanos a no ser complacientes, sino tus testigos, aun cuando la gente a veces no quiera escuchar tu mensaje. Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.