Romanos 8:26-30
TRANQUILO, TODO VA A ESTAR BIEN
“Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito”. Romanos 8:28
A veces miramos a la vida al revés y no conseguimos descubrir el propósito de las cosas. Todo parece fuera de lugar. Las cosas no parecen encajar. Pero incluso si usted no lo ve, debe saber que Dios está trabajando por sus hijos. Puede ser que usted no lo sienta, pero todas las cosas cooperan para su bien. Aunque usted no vea ninguna señal del favor de Dios, sepa que detrás de toda providencia incómoda, se esconde una cara sonriente.El mismo Dios soberano, que está sentado en la sala de comando del universo, tiene las riendas de su vida en sus omnipotentes manos. Este no es un discurso barato, sino una verdad indiscutible. No es el lenguaje de las conjeturas hipotéticas, sino de la certeza experimental. Pablo dice: ¡Lo sabemos! ¿Y sabemos el qué? ¿Sabemos que algunas cosas? ¿Sabemos que la mayoría de las cosas? ¡No! Sabemos que todas las cosas trabajan juntas para el bien de los que aman a Dios.Esto no quiere decir que todas las cosas que nos suceden sean cosas buenas o que se ajusten por sí solas. Esto significa que Dios está montando estas partes de nuestra vida, formando un hermoso mosaico, al final de la cual, por medio de estas providencias, a veces dolorosas, él permitirá que seamos más que vencedores, y la belleza de Cristo se refleje en nosotros. Dios está en control. ¡Tranquilo, todo va a estar bien!
Señor, dame paciencia y fe, para que mis ojos contemplen tu gloria, más allá de la adversidad. Por Jesucristo te lo ruego, amén.