Isaías 40:27-31
VIVIENDO EN LA DIMENSIÓN DE LAS ÁGUILAS
“Pero los que confían en el Señor tendrán siempre nuevas fuerzas y podrán volar como las águilas”. Isaías 40:31
En todas partes, el águila es un símbolo de fuerza. Vuela en las alturas excelsas, atravesando tempestades con sus potentes alas. Cuando una tormenta se avecina, huye del peligro y se encumbra más alto, donde todo es tranquilo y seguro. El águila no vuela bajo ni en círculos. Sus vuelos son rápidos y siempre hacia adelante. El águila tiene una vista privilegiada. Puede fijarse al mismo tiempo en un objetivo en la parte superior, uno delante, y otro en la parte inferior. Su visión es tridimensional.Debido a sus enormes alas, al elevarse a las alturas, simplemente se deja llevar por el viento. Cuando las plumas están deterioradas y las garras indefensas, hace un viaje a los acantilados más altos y allí, en un retiro solitario, pasa por una renovación total. El águila coloca el nido de sus polluelos en los peñascos más altos, lejos de los depredadores. Pero cuando los pequeños están listos para volar, los arroja fuera del nido y les enseña a conquistar el espacio.Los que esperan en el Señor son como el águila. Así como Dios renueva la fuerza de las águilas, también renueva nuestro aliento y nuestro espíritu. Así como el águila es llevada por el viento en las alturas, también nosotros somos guiados por el Espíritu a una vida victoriosa. Los que esperan en el Señor se levantan, corren y marchan victoriosos.
Padre, ayúdame a confiar en tus promesas, y dame fuerzas para alcanzar la victoria e inspirar a otros a no rendirse. Por Jesucristo, amén.