30 de junio del 2021
1 Corintios 16:1-4
CONEXIÓN GLOBAL
“En cuanto a la colecta en favor de los cristianos de Judea, sigan las instrucciones que di a las iglesias…”
1 Corintios 16:1
Seguramente ha escuchado de misioneros en lugares difíciles como el Medio Oriente. Quizá usted mismo haya sido bendecido a través de ministerios que tienen un alcance global. Pero es posible que haya en su propio país cristianos perseguidos o que están pasando necesidad. ¿Cómo logran estos hermanos su sostenimiento o reciben apoyo para poder continuar la obra de Cristo? ¿Qué compromiso siente hacia los intentos fuera de su denominación para expandir el evangelio?
No es fácil ver más allá de las necesidades de la iglesia local o de la denominación a la que pertenecemos. Nuestro sentido de pertenencia a la iglesia universal de Jesucristo es, por lo general, muy limitado. Este pasaje busca despertar la preocupación por hermanos en otro país que estaban pasando necesidad. Lograrlo no iba a ser fácil, pues la propia iglesia local estaba dividida en grupos y rivalidades. Pero a veces, ver más allá de nuestro entorno nos ayuda a darnos cuenta lo bendecidos que somos, y la importancia de responder generosamente a lo que el Señor ha hecho por nosotros.
Los cristianos podemos siempre unirnos por una buena causa. Bien organizados y motivados podemos ayudar a extender el reino de Cristo más allá de nuestras fronteras. No solo suplimos una necesidad; también alegramos el corazón de aquel que constantemente nos llena de bendiciones.
Gracias, Dios mío, por la oportunidad de contribuir para la extensión de tu reino. Lo haré con alegría. Por el amor de Cristo, amén.
El camino a la madurez cristiana es una travesía maravillosa. No hay nada que se compare a estar en sintonía con la voluntad de nuestro bondadoso Dios. Su Hijo Jesucristo ha hecho posible el recorrido a través de su muerte en la cruz. Y, por si fuera poco, Dios ha hecho morar su Espíritu en nosotros para guiarnos, fortalecernos y capacitarnos para crecer junto con nuestros hermanos en la fe. Pero tenga cuidado de caer en la tentación de buscar atajos. No se deje seducir por los predicadores que le animan a seguir una meta distinta. La iglesia de Corinto es un ejemplo de los peligros de equi- vocar el camino y la confusión resultante. Gracias a Dios, nuestros errores no tienen la última palabra, y él permitió que el apóstol Pablo atendiera la necesidad pastoral de esta iglesia. De ese modo, la iglesia pudo retomar el camino, y nosotros también podemos hacerlo si nos hemos extraviado.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.