Daniel 5:22-30
TUS DÍAS ESTÁN CONTADOS
“Dios ha medido los días del reinado de Su Majestad, y le ha señalado su fin”.
Daniel 5:26
Seguramente usted ha escuchado algo parecido. Puede ser de alguien que se encuentra internado en un hospital con una enfermedad terminal o en un centro comercial que ha decidido cerrar sus puertas. En cualquier caso, estas palabras nos recuerdan la brevedad y transitoriedad de la vida humana.
Pero ¿sucede lo mismo con los grandes, los poderosos y de aquellos que parecen tener en sus manos el destino de este mundo? ¿Pueden ellos lograr que ese final llegue hasta que así lo deseen? No, cuando ese final ha sido declarado por Aquél que es quien tiene en sus manos los destinos de este mundo. Como ejemplo tenemos al Rey de Babilonia, el hombre más poderoso del planeta en ese tiempo, y que, para su desconcierto, recibió este mensaje de Dios en una forma bastante excepcional.
De todos modos, los seres humanos nos conducimos como si una vida bastante larga nos esperase. Y confiando en eso, gastamos gran parte de nuestra vida en placeres, y dejamos para el final la decisión de acercarnos a Dios. Nos pasa lo del borracho que llegó a su hogar, y encontró dos velas encendidas, por lo que decidió apagar una de ellas. El problema es que solo había una, y apagó la única que tenía. Tenemos solo una vida y no sabemos cuánto haya de durar, por lo que debemos ponernos a cuentas con Dios lo más pronto posible.
Dios mío, sé que he ignorado tu presencia durante mucho tiempo, pero te entrego mi vida para que tú la uses como a ti te plazca. Amén.