26 de mayo del 2021
Marcos 10:17-31
PARA DIOS TODO ES POSIBLE
“Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Él todo es posible”. Marcos 10:27
Cuando leo en Génesis que Dios creó la luz, el cielo, la tierra y todo lo que existe, me pregunto: ¿Hay algo realmente imposible para Dios? Nada, ¿no es verdad? ¿Es así como usted piensa? ¿O le entra la duda cuando algo no sale como usted esperaba?
Dios espera que tengamos la plena seguridad y la confianza total de que Él es capaz de todo. Y no puede permitir una idea distinta acerca de nuestro Dios. No hay límite para sus acciones porque Él lo hace todo en el tiempo que desea. Dios creó el mundo y todo lo que en él existe, abrió el Mar Rojo para que su pueblo cruzara, transformó el agua en vino, alimentó a más de cinco mil personas con cinco panes y dos peces, resucitó a Lázaro... No hay imposibles para Dios.
Entonces, ¿por qué a veces dudamos de Dios? Si él fue capaz de hacer todo esto, ¿no va a atender nuestras oraciones? Sin embargo, hay un detalle importante. Es que Dios hace las cosas en el tiempo que él dispone y lo que Él espera de nosotros es que confiemos totalmente en él y nunca desistamos. No es fácil porque no somos la generación más paciente que digamos. Estamos acostumbrados a obtener todo fácil y rápido que a veces queremos amoldar a Dios a nuestras prioridades y agenda. Entreguemos nuestros planes y peticiones a Dios, y confiemos que él nos dará y hará lo que es mejor para nuestras vidas.
Padre, perdóname si a veces dudo de ti. No permitas jamás que mi confianza en ti se diluya y la ponga en las cosas pasajeras. En el nombre de Jesús, amén.
Se ha ido ya una quinta parte del siglo XXI y no volverá más. Y, para asombro de todos, la pandemia del Covid-19 ha terminado con millares de vidas. ¿Qué hemos hecho para que la obra de Dios sea conocida en todos los rincones de la tierra? ¿Cómo hemos contribuido para que la Palabra de Dios esté a la disposición de las personas? Entiendo que nuestro día a día esté lleno de tareas, de compromisos que cumplir y cuentas qué pagar... pero ¿qué hemos hecho por la obra de Dios y por la divulgación de su evangelio? Vamos a reflexionar un poco sobre este tema con algunos pasajes que nos ayudarán a responder a esta pregunta: ¿Qué es lo que Dios espera de cada uno de nosotros? Nuestro deseo es que seamos identificados como predicadores del Evangelio de la Salvación, del mensaje de vida por medio de Cristo que un día llegó hasta nosotros
Edison Souza
Periodista y presbítero en La Iglesia Presbiteriana de Campinas São Paulo, Brasil