Lucas 1:67-79
EL SOL DE UN NUEVO DÍA
“Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día”
Lucas 1:78 DHH
El 2020 se convirtió en un oscuro laberinto para mucha gente. Nunca imaginamos la gigantesca estela de dolor que dejaría a su paso, ni la gran cantidad de problemas que casi al finalizar el año seguimos enfrentando. Deseamos que concluya como si el inicio de un nuevo año significara automáticamente ver la luz al final del túnel. Desafortunadamente, el sufrimiento y la desgracia no parecen regirse por los días del calendario.
Las palabras de nuestro texto, tomadas de uno de los himnos que aparecen en el evangelio de Lucas, ofrecen un rayo de esperanza. Antes que Jesús naciera en Belén, un sacerdote de edad avanzada, identificó este momento como el tiempo en que Dios iba a revertir el infortunio de Israel. Los siglos previos a la venida de Cristo habían sido como un largo invierno para el pueblo de Dios. Pero ahora Dios estaba a punto de darle un giro no solo a un día o a un año, sino a todo nuestro calendario.
Cristo significa para nosotros la luz de un nuevo día en que la misericordia de Dios brilla de manera única. Su venida a este mundo no se convierte en una solución temporal para nuestras dificultades. Él arregla el problema mayor del ser humano, permitiendo que la comunión con Dios sea posible, desde ahora y hasta la eternidad. ¿Has visto ya la luz de este nuevo día?
Precioso Salvador, permite que pongamos las experiencias más difíciles por las que hayamos pasado debajo de tu luz. Amén.